Esta semana el director general del IMSS, Zoé Robledo, declaró que el instituto cuenta con "suficiencia financiera proyectada para los próximos 15 años". El informe oficial que el propio IMSS envió al Congreso de la Unión no dice 15 años: dice viabilidad hasta 2037 — es decir, 11. Y omite el dato que más pesa en cualquier evaluación seria del sistema: el pasivo laboral actuarial del IMSS asciende a $2.06 billones de pesos, equivalente al 7% del PIB nacional. Es la cifra que el director no menciona en sus conferencias, pero que figura en negrillas dentro del Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la Situación Financiera y los Riesgos del IMSS 2024-2025.
La precisión importa. La diferencia entre "15 años" y "11 años" es de cuatro ejercicios fiscales — el equivalente a un sexenio completo. Y la diferencia entre presentar reservas históricas como un logro versus reconocer un pasivo actuarial equivalente a casi un punto de cada 14 del PIB es la diferencia entre conferencia matutina y contabilidad gubernamental.
El pasivo total valuado del IMSS bajó de $2.42 billones a $2.06 billones entre diciembre 2023 y diciembre 2024 — una reducción aparente del 14.8%. Pero el propio informe aclara la causa: no es que haya menos pensionados ni más ingresos. Es porque se ajustó la tasa de descuento usada para calcular el valor presente de las obligaciones. En lenguaje contable: cambiaron el lente, no la realidad.
1. Lo que dijo Robledo vs lo que dice el informe
El director general declaró en su conferencia de prensa la semana del 8 de junio que el IMSS tiene "suficiencia financiera proyectada para los próximos 15 años". La cita exacta aparece en boletines del propio instituto y fue repetida por medios oficiales. Pero al revisar el documento técnico que el IMSS está obligado a entregar al Congreso por mandato del Artículo 273 de la Ley del Seguro Social, los números no cuadran con la declaración:
| Declaración Robledo | Informe oficial al Congreso |
|---|---|
| "15 años de suficiencia" | "Viabilidad financiera al menos hasta 2037" = 11 años |
| "Reservas históricas" | Reservas suben, pero el pasivo actuarial pesa $2.06 billones |
| "No habrá colapso" | "Necesidad de planear escenarios adversos por envejecimiento poblacional y enfermedades crónicas" |
| "Solvencia económica" | Solvencia depende de la Reforma 2020 que sube cuotas patronales hasta 2030 |
Ninguno de los dos lenguajes miente — están escritos por la misma institución. Pero presentan el sistema con énfasis distintos. El informe es técnico, mide pasivos y reservas con frialdad. La conferencia es comunicación política, redondea cifras al alza y omite la palabra "pasivo".
2. Los $2.06 billones de pesos en pasivo: qué significa
El pasivo actuarial del IMSS es el valor presente de todas las pensiones, atenciones médicas y prestaciones que el instituto está comprometido a entregar en el futuro a sus actuales y futuros derechohabientes. Es el saldo de la promesa que el sistema le debe a 22 millones de cotizantes y 5 millones de pensionados.
Para entender el tamaño: $2.06 billones de pesos equivalen al 7% del PIB nacional mexicano (~$30 billones MXN). Es 1.4 veces el presupuesto federal de Salud para 2026. Es 14 veces el gasto anual operativo del propio IMSS. Es, en términos comparables internacionalmente, uno de los pasivos públicos más grandes de México después de la deuda federal y los pasivos contingentes de Pemex.
3. Por qué el pasivo "bajó" 14.8% en un año
La noticia oficial sería: el pasivo del IMSS se redujo de $2.42 billones (dic 2023) a $2.06 billones (dic 2024). Suena a éxito. El detalle técnico, que sí aparece en el Capítulo 8 del informe oficial, es otro:
- El IMSS calcula el pasivo descontando obligaciones futuras a valor presente.
- La tasa de descuento usada subió en 2024 respecto a 2023.
- Una tasa de descuento más alta = un valor presente más bajo.
- El instituto cambió la metodología, no la realidad financiera.
El propio informe lo dice: la reducción "se debió al incremento en la tasa de descuento utilizada para calcular el valor presente, derivada de las expectativas". Traducción: si mañana se cambia la tasa de descuento al sentido contrario, el pasivo vuelve a subir. Es contabilidad legítima, pero no es ahorro real.
4. La Reforma 2020 que está sosteniendo todo
La razón por la que el IMSS llega a 2037 con viabilidad financiera no es buena gestión coyuntural. Es la Reforma 2020 a la Ley del Seguro Social, que obliga a las empresas a aumentar gradualmente su aportación al ramo de Cesantía en Edad Avanzada y Vejez (CyV). La cuota patronal CyV está subiendo así:
| Año | Cuota patronal CyV | Variación |
|---|---|---|
| 2019 (pre-reforma) | 5.150% | Base |
| 2023 | 6.0% | +17% |
| 2026 | 8.6% | +67% vs 2019 |
| 2030 (meta) | 11.875% | +131% vs 2019 |
El cuadro de viabilidad hasta 2037 que celebra Robledo asume que esa rampa de aumentos se mantiene. Si se detiene — por presión de empresarios, por crisis económica, por reforma política — el horizonte se acorta dramáticamente. Sin la Reforma 2020, los analistas independientes ubicaban el colapso fiscal del IMSS entre 2028 y 2032, dependiendo del modelo.
5. Ley 73 vs Ley 97: dos pensionados, dos universos
El tamaño del pasivo lo carga principalmente la generación cubierta por la Ley 73, vigente para quienes empezaron a cotizar antes del 1 julio 1997. Estos pensionados reciben una pensión definida calculada con base en su último salario y semanas cotizadas, y la diferencia entre lo que aportaron y lo que reciben la paga el IMSS con cargo a sus reservas y al presupuesto federal.
La pensión mínima garantizada bajo Ley 73 en junio 2026 es de $10,636 pesos mensuales — un 13% más que en 2025. Esa generación está blindada políticamente porque ya cotizó toda su vida con la promesa de la Ley 73.
Quienes empezaron a cotizar después de julio 1997 están en la Ley 97: cuenta individual administrada por una Afore. La pensión depende exclusivamente de cuánto se aportó y cuánto ganó la cuenta — y se proyecta significativamente más baja que la Ley 73. La Reforma 2020 atenúa el efecto pero no lo revierte. La tasa de reemplazo (pensión / último salario) de un trabajador típico Ley 97 está entre el 30% y el 60%, mientras que la de Ley 73 puede llegar al 100%.
6. Lo que puede pasar después de 2037
El año 2037 no es una fecha aleatoria. Es el horizonte hasta el cual el modelo actuarial del IMSS proyecta que las reservas, sumadas a los ingresos esperados por cuotas, son suficientes para cubrir las obligaciones. Es decir: el sistema actual, sin nuevas reformas, sin ajustes adicionales de cuotas y sin shocks, llega hasta ahí.
Lo que ocurre después depende de tres decisiones políticas que aún no se toman:
- Aumentar más las cuotas — extender o profundizar la Reforma 2020. Aliviar al IMSS, encarecer al empleo formal.
- Subir la edad de retiro — México hoy permite jubilación a los 60 con Ley 73 / 65 con Ley 97. Subir esos topes 3-5 años podría extender la viabilidad 10-15 años más.
- Aumentar transferencias federales — convertir al IMSS en una entidad cada vez más dependiente del presupuesto federal, descargándolo de las cuotas.
Ninguna de las tres es popular. Las tres se discuten en privado en SHCP y Hacienda. Ninguna se anuncia en mañaneras.
La pregunta no es si el IMSS aguanta hasta 2037 — el informe oficial lo respalda. La pregunta es si tiene sentido seguir vendiendo "solvencia" como un activo cuando en realidad lo que estamos pidiendo es a las empresas, a los trabajadores y al presupuesto federal que carguen una deuda intergeneracional de $2.06 billones de pesos. Y si los pensionados de Ley 97 — los que cotizan hoy con cuentas individuales y verán pensiones del 30 al 60% de su último salario — están dispuestos a pagar la diferencia para que los pensionados de Ley 73 no la sufran. ¿Quién carga, al final, la promesa que el sistema hizo en 1973?