En abril de 2026, la Guardia Nacional decomisó 1.848 millones de cigarros ilegales en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. El cargamento, procedente de Asia, representaba una evasión fiscal de aproximadamente $16.2 millones de pesos en IEPS. No fue un caso aislado — fue síntoma de un problema que se ha disparado.
Los números del contrabando en 2026
Según el estudio más reciente de la industria tabacalera, 3 de cada 10 cigarros vendidos en México en 2026 provienen del mercado ilegal. En 2025, la proporción era de 1 de cada 4. El crecimiento es directo y tiene una causa clara: el aumento récord del IEPS al tabaco.
En enero de 2026, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios subió entre $15 y $22 pesos por cajetilla, llevando el precio legal de una cajetilla por encima de los $100 pesos. Para el fumador promedio que gasta entre $3,000 y $4,000 pesos al mes en tabaco, la alternativa ilegal — que se consigue en $30-40 pesos la cajetilla — se volvió irresistible.
El decomiso que revela la ruta
Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, las autoridades aduanales decomisaron 19,779 kilos de tabaco ilegal — equivalentes a 954,380 paquetes con un valor comercial de $70.7 millones de pesos. La ruta principal: Asia a México, pasando por puertos y aeropuertos con documentación falsificada.
El decomiso de abril en el AICM confirma que la ruta sigue activa. Los cigarros venían empaquetados como "mercancía general" y fueron detectados en una inspección aleatoria. Sin esa revisión, habrían entrado al mercado negro mexicano sin pagar un solo peso de impuestos.
La paradoja del IEPS: más impuesto, más contrabando
El gobierno argumenta que el aumento del IEPS desincentiva el consumo de tabaco. Los datos dicen lo contrario: el consumo no baja, solo migra al mercado ilegal. Esto genera un triple problema:
• El fisco pierde: cada cajetilla ilegal vendida son ~$60 pesos de IEPS que no se cobran
• El consumidor pierde: el tabaco ilegal no tiene controles de calidad — se ha encontrado plomo, cadmio y hasta excremento de rata
• La industria legal pierde: competencia desleal que destruye empleos formales
Las nuevas sanciones de 2026
Las reformas fiscales de enero 2026 endurecieron las penas. Ahora, poseer cigarros ilegales para venta implica multas del 130 al 150% sobre las contribuciones omitidas, confiscación definitiva de los cigarros y los medios de transporte utilizados. Pero la realidad en tianguis y mercados informales no ha cambiado: la venta continúa abiertamente.
¿Qué sigue?
El debate de fondo no es si el IEPS debe subir o bajar — es si México tiene la capacidad operativa para combatir el contrabando que su propia política fiscal genera. Con 3 de cada 10 cigarros siendo ilegales, la respuesta actual es clara: no. El IEPS récord recauda menos de lo proyectado porque cada aumento empuja a más fumadores al mercado negro, creando un círculo vicioso que ni las multas del 150% han podido romper.