La próxima vez que pidas la cuenta, revisa la última línea del ticket antes de pasar la tarjeta. Si aparece "servicio", "propina sugerida" o un 15% ya sumado al total sin que nadie te preguntara, estás viendo un cobro ilegal — y el restaurante que lo hace se arriesga a una multa de Profeco que puede superar los 3 millones de pesos. No es interpretación: está escrito en el artículo 10 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, reformada por última vez el 12 de diciembre de 2025.
¿Es obligatoria la propina en México?
No. La ley no fija ningún porcentaje mínimo ni máximo, y ningún establecimiento puede exigirla, sugerirla como requisito ni sumarla al ticket por su cuenta. La costumbre mexicana de dejar entre 10% y 15% del consumo es exactamente eso: una costumbre, no una obligación jurídica. El monto lo decides tú, incluyendo la opción de cero.
El artículo 10 de la LFPC prohíbe a los proveedores "aplicar métodos o prácticas comerciales coercitivas y desleales" y, en el mismo párrafo, "aplicar cargos sin previo consentimiento del consumidor o que no se deriven del contrato correspondiente". Profeco aplica ambos fragmentos directamente al cobro de propina no autorizado. Su titular, Iván Escalante, lo resumió así: "La propina nace del gesto por agradecer un servicio; cuando se vuelve obligatoria, pierde su significado".
¿De cuánto es la multa por cobrarla?
El rango sancionador es amplio y depende de la gravedad y la reincidencia:
| Escenario | Sanción |
|---|---|
| Multa mínima (LFPC) | desde $311 |
| Multa por cobro indebido de propina | hasta más de $3,000,000 |
| Infracciones acumuladas (reincidencia) | puede superar los $12,000,000 |
Para dimensionarlo: una multa de $3 millones equivale a 50,000 propinas de $60 — el 15% de una cuenta de $400. A un restaurante le saldría más barato regalar la propina de 7,500 mesas que cobrarla a la mala una sola vez frente a un verificador.
Lo que el restaurante no puede hacer
Según Profeco, ninguno de estos escenarios es legal, por común que sea:
- Incluir la propina automáticamente en el ticket o presentarla como cargo fijo.
- Exigir un porcentaje o fijar porcentajes distintos según el tamaño del grupo.
- Condicionar el servicio o la entrega de la cuenta al pago de propina.
- Agregar cargos de "servicio" que no autorizaste.
- Presionarte, insistirte o "sugerirte" el monto como requisito.
La ironía: para el mesero sí es salario
Aquí está el giro que casi nadie menciona. Mientras que para ti la propina es 100% voluntaria, para el trabajador es dinero con protección de ley: el artículo 346 de la Ley Federal del Trabajo establece que las propinas son parte del salario de los empleados de hoteles, restaurantes, bares y establecimientos análogos, y prohíbe al patrón quedarse con cualquier parte, redistribuirlas a su criterio o descontarlas del sueldo base.
Y ese sueldo base es delgado: un mesero en México gana entre el salario mínimo — unos $9,577 al mes en 2026 — y alrededor de $12,000, según tabuladores del sector. Las propinas son lo que convierte ese ingreso en algo con lo que se puede vivir, igual que las propinas sostienen a los repartidores de apps que ganan $6,346 al mes después de gastos. La ley te protege de que te la impongan, y protege al mesero de que su jefe se la quede. El único que queda fuera de toda protección es el restaurante que quiso automatizarla.
¿Cuánto dejas de propina al año?
Hagamos la cuenta que nunca haces. Si sales a comer unas 8 veces al mes con un ticket promedio de $400 y dejas el 15% de costumbre, son $60 por salida: $480 al mes, $5,760 al año. Es decir, cada año regalas — con gusto, cuando el servicio lo merece — más de lo que cuesta un regreso a clases completo por alumno ($5,646). Razón de más para que ese dinero salga de tu decisión y no de la letra chica del ticket.
¿Qué hacer si te la cobran sin preguntar?
Tres pasos, en este orden:
- Pide que la eliminen. No estás obligado a pagarla y el establecimiento está obligado a corregir la cuenta.
- Conserva el ticket. Sin ese comprobante, la queja ante Profeco no prospera.
- Denuncia. Teléfono del Consumidor: 55 5568 8722 y 800 468 8722, o por correo a [email protected].

La regla completa en una línea: la propina es tuya hasta que tú decidas soltarla — y del mesero desde el momento en que la sueltas. Del restaurante, nunca.
En la redacción lo hemos visto todo: el "servicio sugerido" ya sumado en la terminal, el mesero que teclea el 15% sin voltear a verte, la leyenda al pie del menú. Por eso la pregunta de hoy es directa: ¿a ti ya te metieron la propina en la cuenta sin preguntarte? Cuéntanos dónde fue — con el nombre del lugar basta.