Ciudad de México, 22 de abril de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum recibió este martes en Palacio Nacional a los principales empresarios gasolineros del país y firmaron un acuerdo voluntario para topar el precio del diésel en $28.00 por litro en todo México. La medida busca contener la presión inflacionaria en el transporte de carga, insumos agrícolas y alimentos.
Pero el pacto no borra el mapa: 9 de las 32 entidades del país siguen, a hoy, por arriba del tope de $28. El reporte diario de Profeco y el seguimiento semanal de El Financiero colocan a Quintana Roo como la entidad más cara, con un promedio de $29.22 por litro, y a Baja California Sur muy cerca, con $29.08. La diferencia parece pequeña, pero para un transportista que carga 500 litros a la semana son más de $600 mensuales adicionales frente al promedio nacional.
Qué se pactó exactamente
El acuerdo es voluntario y tiene tres piezas. Primero, un tope de $28.00 por litro de diésel vigente desde la firma y hasta nuevo aviso. Segundo, un compromiso de los gasolineros de no trasladar al consumidor aumentos en el IEPS ni ajustes cambiarios durante el periodo. Tercero, una revisión quincenal entre Hacienda, Pemex y la Onexpo (la asociación que agrupa a las estaciones) para monitorear márgenes y abasto.
No es la primera vez. En 2017 y en 2023 hubo acuerdos similares con la gasolina. La diferencia esta vez es que el diésel pesa mucho más en la economía real: el 82% del transporte de carga en México se mueve con diésel, según la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR). Un peso de más por litro en diésel termina en la etiqueta del jitomate, del pollo y de todo lo que se mueve en tráiler.
Los 5 estados donde más te va a afectar
Con los precios promedio reportados este 22 de abril, estos son los estados donde el diésel sigue arriba del tope:
- Quintana Roo · $29.22/L (+$1.22 vs tope). Turismo concentrado e insularidad logística. La gasolina y el diésel llegan por mar desde Veracruz y Tampico, lo que suma costo y mantiene el precio estructuralmente alto.
- Baja California Sur · $29.08/L (+$1.08). La península recibe combustible por barco desde Manzanillo y Topolobampo. Cualquier retraso de buque-tanque mueve el precio local.
- Guanajuato · $28.64/L (+$0.64). El corazón del Bajío industrial. Aquí duele distinto: la logística de autopartes, agroindustria y exportación se mueve en diésel. Un peso más por litro pasa directo al costo de exportación.
- Campeche · $28.59/L (+$0.59). Sureste petrolero, paradójicamente caro. El diésel que se produce en Dos Bocas viaja norte antes de volver, y los márgenes regionales son altos.
- Durango · $28.56/L (+$0.56). Estado minero y ganadero. La logística de las minas de La Laguna y el transporte de ganado para engorda son los usuarios sensibles.
Los otros cuatro estados por arriba del tope son Baja California ($28.48), Sonora ($28.41), Chihuahua ($28.36) y Sinaloa ($28.32). Todos del norte. Todos dependientes de logística larga.
¿A dónde se van los $28?
De cada $28.00 que pagas por litro de diésel, casi $11.27 son impuestos. El desglose es directo:
El IEPS federal al diésel de bajo azufre está en $7.36 por litro para el bimestre abril-mayo 2026 (DOF del 31 de marzo). El IVA del 16% se calcula sobre el precio final y aporta otros $3.91. Sumados, representan 40% del precio de bombeo. El 60% restante —$17.08— cubre la molécula (precio del combustible en sí), la logística de Pemex hasta la estación, y el margen del franquiciatario.
Ahí está la tensión real del acuerdo: el gobierno no puede bajar mucho más sin mover el IEPS, y mover el IEPS implica hacerle un hoyo a la recaudación federal. Según cálculos de El Economista, cada peso de reducción en IEPS al diésel le cuesta a la hacienda federal unos $48,000 millones anuales. Por eso la salida política fue negociar con los gasolineros para contener el margen privado, no el impuesto.
Quién gana y quién pierde
Ganan: transportistas, productores agrícolas y la inflación general. CANACAR calcula que un tope efectivo de $28 le ahorra a una flota mediana unos $180,000 mensuales vs los precios de hace un mes. Eso se refleja, con rezago, en los precios de alimentos en centrales de abasto.
Pierden (temporalmente): los gasolineros de los estados caros, que venían cargando un margen más alto para compensar costos logísticos reales. La Onexpo ya advirtió que “un tope prolongado sin ajuste por región puede poner en riesgo la viabilidad de estaciones en entidades aisladas”. Traducción: si el tope dura mucho, puede haber desabasto en Quintana Roo y Baja California Sur.
El comodín: Pemex. Si el peso se deprecia o el crudo sube, Pemex absorbe parte del diferencial vendiéndole más barato a los distribuidores. Eso se refleja en el balance de la empresa productiva del Estado, no en el surtidor.
Qué observar las próximas dos semanas
Tres señales que dirán si el acuerdo aguanta:
- El precio en los 9 estados rezagados. Si para el 6 de mayo todavía hay entidades arriba de $28.30, el tope no está aterrizando. Profeco publica el dato cada martes.
- El abasto en la península de Yucatán y Baja California Sur. Son los dos focos donde el margen privado sostenía la operación. Si empiezan a aparecer estaciones con “sin diésel”, el acuerdo se tropieza.
- Lo que pasa con el IEPS en mayo. Hacienda publica el estímulo del IEPS cada semana en el DOF. Si suben el estímulo (es decir, si el gobierno absorbe más del impuesto), el tope se vuelve sostenible. Si no lo mueven, la presión cae sobre los gasolineros.
Por ahora, el mensaje del gobierno es de contención. Pero la aritmética del diésel mexicano es frágil: 40% impuestos, 30% logística importada, 30% Pemex. Mover una pieza mueve a las otras dos.
Fuentes: Profeco (precios promedio por estado, 22 abr 2026) · El Financiero · LISR IEPS 2026 (DOF 31 mar) · CANACAR · El Economista · Acuerdo Palacio Nacional 21 abr 2026.