El jitomate se disparó 126% en un año
El kilo de jitomate ya cuesta entre $50 y hasta $80 pesos en algunas zonas del país, según datos del INEGI al cierre de marzo de 2026. En términos anuales, el aumento es del 126% — el producto que más se encareció en los últimos 12 meses. Para ponerlo en perspectiva: hace un año el kilo rondaba los $35 pesos.
Pero el jitomate no está solo. La papa, la cebolla, el pollo y el limón también registraron incrementos significativos. El componente no subyacente de la inflación — que mide precisamente los alimentos frescos y energéticos — saltó de 2.44% a 5.05% en un solo mes.
Inflación al 4.59%: la más alta en año y medio
La inflación general de México se ubicó en 4.59% anual en marzo de 2026, subiendo por tercer mes consecutivo y alcanzando su nivel más alto desde septiembre de 2024. El aumento mensual fue de 0.86%, el más alto para ese período en los últimos cuatro años.
Esto coloca la inflación por encima del rango objetivo del Banco de México (3% +/- 1 punto), lo que podría complicar los planes de recorte de tasas de interés que el mercado esperaba para el segundo semestre.
¿Por qué suben los alimentos?
Dos factores principales están empujando los precios. El primero es climático: fenómenos meteorológicos adversos redujeron la oferta de jitomate, papa y cebolla en las principales zonas productoras. El segundo es geopolítico: la guerra en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz han disparado el precio del petróleo, encareciendo el transporte y la producción de alimentos.
Según Hacienda, el encarecimiento es temporal y vinculado a factores estacionales. Sin embargo, analistas señalan que mientras el conflicto en Medio Oriente persista, la presión sobre los costos de energía y transporte seguirá afectando los precios al consumidor.
La canasta básica cada vez más cara
Para marzo de 2026, el costo mínimo mensual de la canasta alimentaria asciende a $2,571 pesos en zonas urbanas y $1,940 pesos en áreas rurales, según el CONEVAL. Esto significa que una familia de cuatro personas necesita al menos $10,284 pesos mensuales solo para alimentarse — sin contar vivienda, transporte, educación ni salud.
La canasta básica ha subido por encima de la inflación general, golpeando más a los hogares de menores ingresos que destinan hasta el 50% de su gasto total a alimentación.