La tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, anunciada el 7 de abril, provocó el mayor desplome del petróleo desde la pandemia de 2020. El crudo Brent cayó 13% en un solo día hasta $94.80 por barril, mientras que el WTI se hundió más de 16% a $94.41 — su peor jornada en seis años.
La mezcla mexicana: de $107 a $90 en 4 días
El impacto en México fue inmediato. La mezcla mexicana de petróleo, que cotizaba en $107.02 dólares por barril el 6 de abril, se desplomó a $89.81 el 8 de abril y cerró la semana en $90.68 el viernes 10. Una caída de $16 por barril en cuatro jornadas.
Aunque los precios siguen por encima del nivel pre-conflicto (~$70), la velocidad de la caída pone presión sobre los ingresos petroleros de Hacienda, que presupuestó la mezcla mexicana en $56.70 para 2026 — un colchón amplio, pero que se reduce si el petróleo sigue bajando.
¿Qué detonó la tregua?
Horas antes de que Trump cumpliera su amenaza de atacar a Irán, Pakistán medió negociaciones de emergencia que resultaron en un alto al fuego de 14 días. El acuerdo abrió la puerta a negociaciones formales de paz que comenzaron en Islamabad el 10 de abril.
Los mercados reaccionaron con euforia: el Dow Jones subió más de 1,000 puntos, el S&P 500 recuperó $1.4 billones de dólares en capitalización, y las bolsas asiáticas y europeas registraron sus mejores sesiones del año.
Por qué el petróleo sigue caro
A pesar de la caída, el Brent se mantiene 35% por encima de los niveles de enero ($70). Tres factores sostienen los precios elevados:
1. Daño a infraestructura. Los ataques al Estrecho de Ormuz durante el conflicto interrumpieron rutas que transportan el 20% del petróleo mundial. La reparación tomará meses.
2. Desconfianza mutua. Irán acusó a EUA de violar el cese al fuego el 9 de abril, y analistas de CNBC califican el acuerdo como "frágil".
3. Recortes de OPEP+. Arabia Saudita mantiene recortes de producción que limitan la oferta global, independientemente de la geopolítica con Irán.
Impacto para México
La caída del petróleo es un arma de doble filo para México. Por un lado, reduce los ingresos de Pemex (que ya enfrenta una deuda de más de $100,000 MDD). Por otro, alivia la presión inflacionaria: la gasolina subió 0.9% mensual en marzo, impulsada precisamente por la crisis petrolera en Medio Oriente.
Si la tregua se convierte en paz duradera, el barril podría regresar al rango de $70-$80, lo que daría respiro a los consumidores mexicanos pero complicaría las finanzas de Pemex y Hacienda.
Fuentes: Pemex, CNBC, NPR, CNN, Al Jazeera, Axios, El Financiero.