India en 2025: el gigante que no para de crecer
India es la 5ª economía del mundo con un PIB de USD 3.9 billones (2024), proyectado a USD 4.1 billones en 2025 y USD 7.3 billones para 2030. Creció al 6.1% según las proyecciones de Coface — más que cualquier otra economía grande del planeta. Con 1,464 millones de habitantes y una edad mediana de 28 años, tiene la fuerza laboral más joven y numerosa del mundo.
Sin embargo, la calificación de riesgo país de Coface es B (riesgo significativo) con clima de negocios A4 (aceptable). ¿Cómo se explica que la economía de más rápido crecimiento tenga una calificación de riesgo tan baja? Los datos revelan un país de contrastes extremos.
Los sectores que mueven a India
IT Services: el rey indiscutible
India controla el 55% del mercado global de servicios de IT, con ingresos de USD 283,000 millones en el año fiscal 2025. El sector representa el 7.5% del PIB y emplea a millones de ingenieros. TCS, Infosys, Wipro y Tech Mahindra son nombres que aparecen en las facturas de tecnología de prácticamente todas las empresas del Fortune 500.
Los servicios de IT generan un superávit comercial del 4.6% del PIB — es lo que mantiene a flote la balanza de pagos de un país que importa el 40% de su energía.
Farmacéutica: la farmacia del mundo
India produce el 20% de los medicamentos genéricos del planeta. En Estados Unidos, el 50% de las recetas genéricas se surten con fármacos fabricados en India. El país cuenta con 262 plantas aprobadas por la FDA estadounidense y 1,400 certificadas por la OMS. El sector apunta a crecer a USD 450,000 millones para 2047.
Manufactura: la promesa incumplida
El programa "Make in India" de Narendra Modi buscaba llevar la manufactura al 25% del PIB. Una década después, el sector representa apenas el 12.5% — e incluso cayó desde el 17% de 2010. La IED en manufactura creció 18% a USD 19,040 millones, y la producción de celulares pasó de importar el 85% a fabricar el 99% localmente. Pero la transformación industrial profunda sigue pendiente.
Agricultura: donde trabaja casi la mitad del país
El 46% de la fuerza laboral india — unos 150 millones de personas — sigue empleada en agricultura, un sector de baja productividad que contribuye menos del 20% al PIB. La brecha entre empleo agrícola y su aporte económico es uno de los indicadores más claros de la desigualdad estructural del país.
Las empresas que dominan la economía india
Reliance Industries, el conglomerado de Mukesh Ambani (energía, retail, telecomunicaciones), lidera con ingresos de 9.3 billones de rupias. Tata Group, el conglomerado más diversificado del país, factura USD 150,000 millones combinados a través de Tata Motors, TCS, Tata Steel y decenas de subsidiarias. HDFC Bank reportó utilidades netas de 654,470 millones de rupias.
Las 500 empresas más grandes de India generan ingresos combinados de USD 1 billón, emplean a 8.5 millones de personas y pagan impuestos por 2.2 billones de rupias.
India y México: competidores por las fábricas del mundo
El comercio bilateral India-México alcanzó USD 8,980 millones en 2024 — el doble que en 2020. India exporta vehículos, metales, textiles y cerámicas a México (el 53% de las importaciones mexicanas de aluminio y más del 50% de cerámicas vienen de India).
Pero la relación más importante es la competencia indirecta. Bajo la estrategia "China+1", empresas como Apple, firmas japonesas y manufactureras estadounidenses están diversificando producción fuera de China. India y México son los dos destinos principales: India ofrece escala (1,460M de personas) y costos laborales de USD 150-250/mes. México ofrece proximidad a EE.UU., el T-MEC y costos de USD 400-600/mes.
La IED total de India en 2024-25 fue de USD 81,040 millones (vs USD 36,870 millones de México). Pero en manufactura específicamente, están casi parejos: India USD 19,040 millones, México USD 19,880 millones.
El muro arancelario: de 27% a 50%
En abril de 2025, Estados Unidos impuso un arancel recíproco del 27% a importaciones de India. Tras una pausa de 90 días, en agosto se reimplantó al 25% y en el mismo mes escaló al 50% — motivado por las importaciones indias de petróleo ruso y su participación en BRICS.
Paradójicamente, en febrero de 2025 Trump y Modi habían anunciado el objetivo de duplicar el comercio bilateral a USD 500,000 millones para 2030. El arancel del 50% pone esa meta en jaque y representa el nivel más alto aplicado por EE.UU. a India en más de un siglo.
ISRO, BRICS y el peso geopolítico
India no solo compite en economía. Su programa espacial (ISRO) logró el acoplamiento espacial en enero de 2025 — convirtiéndose en el 4° país en lograrlo — y avanza hacia su primera misión tripulada (Gaganyaan). En 2026, India asume la presidencia del BRICS+, el bloque de 10 economías que incluye a China, Rusia, Brasil e Irán.
El desafío geopolítico es de equilibrismo: mantener lazos tecnológicos y comerciales con Occidente mientras fortalece alianzas dentro del BRICS. La tarifa del 50% de EE.UU. es en parte un castigo por ese doble juego.
Las grietas del gigante
Detrás del crecimiento del 6% hay cifras que no cuadran con una potencia emergente:
El 25% de los jóvenes (15-29 años) no estudia, trabaja ni recibe formación — 5 puntos por encima del promedio global. El 80% de los desempleados en India son menores de 29 años. La deuda pública es del 79.6% del PIB (vs 61% de México). Y el 11.28% de la población vive en pobreza multidimensional — 234 millones de personas, más que toda la población de Brasil.
La paradoja india es crecer al 6% mientras la mitad de tu fuerza laboral sigue en agricultura de subsistencia y tu sector manufacturero no despega. Es un gigante con un pie en el siglo XXI y otro en el XIX.