México cerró 2025 con un récord histórico de inversión extranjera directa: 40,871 millones de dólares. Al mismo tiempo, los parques industriales alcanzaron cifras sin precedentes — 477 en operación y 103 más en construcción. Pero detrás de los titulares triunfalistas se esconde una contradicción: la IED en manufactura, el corazón del nearshoring, cayó 25% respecto al año anterior. El país construye naves industriales a velocidad récord mientras el capital manufacturero se contrae. ¿Está México ganando la carrera del nearshoring o solo construyendo la pista?
Los números récord
La IED acumulada en 2025 superó por primera vez la barrera de los 40 mil millones de dólares, con Estados Unidos, España, Canadá, Países Bajos y Japón como principales inversionistas. Es el quinto año consecutivo de crecimiento en inversión extranjera, un logro que pocos países de América Latina pueden presumir.
En infraestructura, la AMPIP reporta 477 parques industriales activos que albergan 4,000 empresas y generan 3.7 millones de empleos. Además, hay 103 parques en construcción distribuidos en 52 municipios, con una superficie de desarrollo de 21.5 millones de metros cuadrados. La inversión proyectada en bienes raíces industriales para 2026 asciende a 5,831 millones de dólares, un salto de 37% respecto a los 4,266 millones de 2025.
Los primeros 20 parques vinculados al Plan México ya iniciaron operaciones con una inversión de 711 millones de dólares y capacidad para 245 empresas. La meta es llegar a 100 desarrollos nuevos.
La caída que nadie celebra
Pero el dato incómodo llegó en abril de 2026: la IED en industrias manufactureras sumó 14,821 millones de dólares en 2025, una contracción del 25% frente a 2024. La manufactura, que representa el 36.2% de toda la captación de inversión, perdió terreno justo cuando debería estar en su mejor momento.
La contradicción es llamativa. México exporta a niveles récord, pero la inversión que alimenta esas exportaciones se está desacelerando. Los analistas señalan que gran parte de la IED récord se concentra en reinversión de utilidades y en sectores como servicios financieros y comercio, no necesariamente en nuevas plantas manufactureras.
Mientras tanto, los indicadores domésticos parpadean en ámbar: el consumo privado retrocedió 1.6% mensual en enero de 2026 y la inversión fija bruta cayó 1.1%. El indicador coincidente del INEGI se ubicó en 99.6 puntos, por debajo de su tendencia de largo plazo.
La geografía del boom
El nearshoring no se distribuye parejo. La región norte concentra 54.3% del área industrial construida, con Monterrey absorbiendo 28% de la demanda nacional. Ciudad Juárez (17%) y Saltillo (13%) completan el tridente que acapara más de la mitad del mercado.
El Bajío sigue fuerte con 23.7% > Querétaro arrancó 2026 con proyectos que superan los 8 mil millones de pesos y concentra 10% de la demanda nacional, seguido de Guanajuato (9%) y San Luis Potosí (8%). La Ciudad de México y su zona metropolitana completan con 22.1%.
Nuevo León lidera con un crecimiento de 73% en IED durante 2025, captando más de 3,628 millones de dólares. El estado se ha convertido en el epicentro indiscutible del nearshoring mexicano.
Semiconductores: la siguiente frontera
El sector de semiconductores emerge como la gran apuesta. Creció 56% entre 2018 y 2025 y ha captado 1,600 millones de dólares en IED acumulada. México y la OCDE ya trazaron una hoja de ruta para fortalecer el ecosistema, mientras estados como Jalisco y Aguascalientes desarrollan capacidades en diseño y empaquetamiento de chips con Intel y TSMC.
El auge global de centros de datos añade otra capa de oportunidad. La COMCE ha perfilado a México como destino estratégico para ambos sectores en 2026, aunque la brecha en infraestructura eléctrica sigue siendo el talón de Aquiles: la AMPIP reconoce que el suministro eléctrico es un "desafío persistente" para sostener el crecimiento.
Las proyecciones y los riesgos
Para 2026, las estimaciones de IED oscilan entre 40 y 45 mil millones de dólares. Hacienda proyecta un crecimiento del PIB de 1.8%-2.8%, pero el Banco Mundial es más conservador con 1.3% y los analistas de la Encuesta Citi esperan 1.4%.
Entre 2023 y 2025 se anunciaron 466 proyectos de nearshoring por un valor de 114,700 millones de dólares, con expectativa de 235,000 empleos calificados. Pero anuncio no es inversión concretada, y la distancia entre el comunicado de prensa y la primera piedra puede ser de años.
Los desafíos estructurales persisten: inseguridad (el tema que más preocupa a los inversionistas según encuestas), infraestructura eléctrica insuficiente, escasez de agua en el norte industrial, y la revisión del T-MEC que se avecina. La ventana de oportunidad del nearshoring no es eterna > los países del sudeste asiático, particularmente Vietnam e India, compiten agresivamente por los mismos proyectos.
Conclusión
México tiene la ubicación, los tratados comerciales y la masa crítica industrial para capitalizar el nearshoring como ningún otro país de la región. Los récords en IED y en parques industriales lo confirman. Pero la caída de 25% en inversión manufacturera es una señal de alerta que no debería perderse entre los titulares optimistas. Construir naves no es lo mismo que llenarlas. Y el reloj corre: cada mes sin resolver los cuellos de botella en energía, seguridad y capital humano es un mes que Vietnam, India o incluso Estados Unidos aprovechan para ofrecer alternativas. El nearshoring es una oportunidad histórica, pero las oportunidades históricas también tienen fecha de caducidad.
Fuentes: AMPIP, Secretaría de Economía, COMCE, INEGI, Banco Mundial, BBVA Research, El Financiero, Expansión, Cluster Industrial, OCDE, Vanguardia Industrial.