COFACE sube la calificación de Chile de A4 a A3
En su más reciente revisión de riesgo país, la aseguradora de crédito COFACE mejoró la calificación de Chile de A4 a A3 — una de las mejores de América Latina. La mejora refleja el aumento de inversiones en cobre y energía, así como la estabilidad institucional que ha caracterizado al país en los últimos años.
En la escala COFACE, A3 significa "riesgo satisfactorio" con una probabilidad de impago corporativo menor al promedio. Solo unos pocos países latinoamericanos logran esta calificación.
Ficha país: Chile en números
Chile tiene una población de aproximadamente 19.8 millones de habitantes y un PIB per cápita cercano a los $16,800 dólares — uno de los más altos de la región. Su economía creció 3.2% en 2025, impulsada por las exportaciones, y se proyecta un crecimiento de 2.2% para 2026 según el Banco Mundial.
El país es el primer productor mundial de cobre y el segundo de litio, dos metales fundamentales para la transición energética global. La minería representa el 12% de su PIB y la agricultura el 3%. China es su principal socio comercial, destino del 39% de las exportaciones.
Exportaciones no-cobre rompen récord
Un dato que pocos están viendo: las exportaciones chilenas ajenas al cobre y al litio aumentaron 7.2% en el primer trimestre de 2026, alcanzando $14,526 millones de dólares. Pero lo más notable es que los servicios rompieron récord histórico con $1,020 millones de dólares en un solo trimestre — un crecimiento del 18.3% respecto al mismo período del año anterior.
Esto es significativo porque muestra que Chile está diversificando exitosamente su economía más allá de los commodities minerales.
Riesgos a vigilar
El principal riesgo para Chile es la desaceleración de China, que absorbe el 39% de sus exportaciones. Si la demanda china de cobre y litio pierde impulso, el impacto en la economía chilena sería directo. Además, se espera que el fenómeno de La Niña golpee a principios de 2026, afectando la agricultura y complicando la disponibilidad de agua para la minería.
A nivel fiscal, Chile planea aprovechar el aumento de regalías mineras — especialmente de cobre y litio — para financiar el gasto público sin ampliar el déficit, una estrategia que depende de que los precios de los metales se mantengan elevados.