Banxico está en la encrucijada más delicada de su ciclo monetario. Tras el recorte de marzo que llevó la tasa a 6.75% en una decisión dividida 3-2, la inflación general de la primera quincena de abril se desaceleró a 4.53%. En el papel, da argumentos para otro recorte. En la práctica, la subyacente sigue por encima del rango objetivo y Victoria Rodríguez ya avisó que el próximo movimiento "será más cauto". La próxima decisión —el 8 de mayo— definirá si el ciclo de recortes continúa o si Banxico entra en pausa prolongada.

La última decisión: 3-2, sin consenso
En la reunión del 26 de marzo, Banxico recortó la tasa 25 puntos base, de 7.00% a 6.75%. Fue la séptima baja consecutiva desde mayo 2024, cuando la tasa tocó el pico de 11.25%. Pero la votación expuso la primera división seria del ciclo: Victoria Rodríguez, Gabriel Cuadra y Omar Mejía votaron a favor; Galia Borja y Jonathan Heath votaron en contra.
La minuta, publicada el 10 de abril, reveló que los dissenters argumentaron que la inflación subyacente —el componente que excluye energía y alimentos frescos— llevaba ya 11 meses consecutivos por encima del 4%, el límite superior del rango objetivo de Banxico (3% +/- 1 punto).
La inflación manda señales mixtas
El dato de la primera quincena de abril, publicado el 23 de abril, sorprendió a los mercados: inflación general al 4.53% anual, desacelerando desde 4.63% de finales de marzo. El componente subyacente bajó también: 4.27% desde 4.44%. Es el mejor dato subyacente en 8 meses.
Pero los datos tienen letra chica: la desaceleración se debe casi toda a la base comparativa alta de abril 2025 —cuando Semana Santa coincidió con picos de gasolina— y a una corrección temporal en jitomate y aguacate. Los servicios, que son el termómetro más confiable de presiones subyacentes, siguen al 4.91%, sin movimiento.
El dilema Banxico: Fed vs. peso vs. gasto
Tres fuerzas empujan en direcciones distintas:
1. La Fed mantiene su tasa en 4.25-4.50% y Jerome Powell reiteró esta semana que "no hay prisa" por recortar. El diferencial con México es de 225 puntos base. Si Banxico baja más rápido, presiona al peso y reaviva inflación vía importados.
2. El peso está en 17.29 por dólar, fortalecido 3% en lo que va del año. La fortaleza permite margen para bajar tasas sin reventar la estabilidad cambiaria. Pero la guerra en Irán y el precio del petróleo (Brent 84.20) pueden revertir esto en semanas.
3. El gasto público cerró Q1 2026 con un déficit primario de 1.4% del PIB, el más alto desde 2019. La presión fiscal preocupa a los dissenters porque, si Hacienda necesita más financiamiento, tasas más bajas encarecen menos los recortes pero también implican más emisión de deuda.
Qué espera el mercado para el 8 de mayo
El consenso de analistas (Citibanamex, BBVA, Banorte, Vector) se divide casi equitativamente: 55% espera un recorte adicional a 6.50%; 40% espera pausa en 6.75%; 5% espera pausa prolongada hasta agosto.
La señal clave: Victoria Rodríguez dijo en entrevista del 22 de abril que "los próximos movimientos valoran cuidadosamente la persistencia de la inflación subyacente". Traducción: si el dato de la segunda quincena de abril (5 de mayo) no confirma la tendencia a la baja, habrá pausa.
Lo que significa para el bolsillo
Para el consumidor final, cada recorte de 25 puntos base se traduce en:
• Créditos hipotecarios: si tienes una hipoteca a tasa variable indexada a TIIE, tu pago mensual baja entre 0.4% y 0.6%. En una hipoteca promedio de $2.5 millones, es cerca de $280 pesos al mes.
• Tarjetas de crédito: las tasas promedio de TDC siguen entre 30% y 60% anual, sin relación directa con las decisiones de Banxico. Los bancos ajustan con lentitud estructural.
• CETES y pagarés: los rendimientos de CETES a 28 días bajaron de 11.70% a 6.80% en 18 meses. Si tienes ahorro en pagarés, cada recorte te pega directo.
Lo que viene
La decisión del 8 de mayo es el termómetro del año para Banxico. Si mantiene 6.75%, la curva se aplana y la economía se frena en el margen. Si recorta a 6.50%, se mantiene el impulso pero a costa de credibilidad antiinflación — lo que puede reactivar expectativas y forzar una corrección posterior más violenta.
La jugada de Victoria Rodríguez es compleja: necesita bajar tasas para apoyar a una economía que apenas crece 0.5% anual, pero también proteger el mandato de estabilidad que definirá su legado.
Fuentes: Banco de México (anuncios de política monetaria), INEGI (INPC quincenal), Citibanamex Expectativas, El Financiero, Expansión, Bloomberg Línea.