Segunda entrega de "El País de la Semana", la serie de Tracción que analiza un país clave para la economía global y su impacto en México. La semana pasada: Irán.
China es el segundo socio comercial de México desde 2003. Pero en 2026, la relación entre ambos países se parece más a una guerra comercial que a una alianza. México le impuso aranceles de hasta 50% a más de 1,400 productos chinos. China respondió que eso le costará $9,400 millones de dólares en pérdidas y amenaza con llevar el caso ante la OMC. Y todo esto ocurre mientras Washington exige que México se aleje de Pekín como condición para la revisión del T-MEC.
Los números de la relación
La balanza comercial entre México y China es brutalmente desigual:
México importó de China $129,140 MDD en 2024 — más de una quinta parte de todas sus importaciones.
México exportó a China solo $8,841 MDD — apenas el 1.4% de sus exportaciones totales.
El déficit comercial alcanzó un récord histórico de $123,053 MDD en 2025. Por cada dólar que México le vende a China, le compra once.
China es el líder tecnológico en las importaciones mexicanas: teléfonos móviles, partes de maquinaria, vehículos, autopartes, electrónicos. Sustituir esas importaciones no es sencillo ni rápido.
Los aranceles de México: hasta 50%
En diciembre de 2025, el Congreso aprobó una reforma que impuso aranceles de entre 5% y 50% a 1,463 productos de 17 sectores estratégicos provenientes de países sin tratado comercial — principalmente China, pero también Corea del Sur, India, Vietnam y Brasil. Los aranceles entraron en vigor el 1 de enero de 2026.
Los sectores más afectados incluyen textiles (25-35%), calzado (25-35%), acero, aluminio, plásticos, juguetes (30%) y autopartes. La Secretaría de Economía argumenta que la medida busca "salvaguardar 350,000 empleos" y proteger a la industria nacional del dumping chino.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, fue directo: el acero chino llega a México a $150 dólares por tonelada — un precio que solo es posible con subsidios del gobierno de Pekín. "Pusimos aranceles porque el piso está muy disparejo", dijo.
La respuesta de China: $9,400 MDD en pérdidas
El 25 de marzo, el Ministerio de Comercio de China publicó los resultados de una investigación iniciada en septiembre de 2025. Sus conclusiones: las medidas de México "constituyen barreras al comercio y la inversión" y causarán pérdidas estimadas en $9,400 MDD en los sectores mecánico, eléctrico, metálico, químico y textil.
China amenazó con llevar el caso ante la OMC y "se reserva tomar un grupo de medidas en contra de México". El tono fue claro: Pekín no se va a quedar callado.
Sin embargo, los primeros datos de enero 2026 muestran que los aranceles no han frenado significativamente las importaciones chinas. Las ventas de autos chinos incluso aumentaron. Analistas señalan que esto se debe a pagos previos, absorción de costos por parte de importadores, y al contrabando que sigue sin controlarse en las aduanas mexicanas.
El triángulo imposible: México, China y EE.UU.
El contexto real de esta disputa es la revisión del T-MEC. Washington ha dejado claro que quiere que México limite la presencia de empresas chinas en su territorio. La preocupación es que China use a México como puerta trasera para acceder al mercado estadounidense.
México enfrenta un dilema sin solución fácil: necesita a China como proveedor de tecnología e insumos que no produce, pero necesita a EE.UU. como destino del 80% de sus exportaciones. "Tratar de cerrar los ojos y decir que China no existe en la región es altamente complejo", advirtió el economista Enrique Dussel Peters.
Ebrard confirmó que habrá reuniones de alto nivel con China a lo largo de 2026 para buscar reducir tensiones. El foro APEC, cuya sede será China este año, se perfila como el escenario clave.
Lo que significa para Querétaro
Para el ecosistema industrial de Querétaro, la tensión con China tiene implicaciones directas: los 267 establecimientos IMMEX dependen de componentes importados, muchos de origen chino. Si los aranceles encarecen insumos sin que existan alternativas nacionales, los costos de producción suben — justo cuando el diésel y los fletes ya están al alza por la guerra en Irán.
El nearshoring que tanto ha beneficiado a Querétaro depende de que México mantenga costos competitivos frente a Asia. Si los aranceles a China encarecen la producción sin que la industria nacional cubra el hueco, el beneficio del nearshoring se diluye.
China no es un país que México pueda ignorar. Tampoco es uno que pueda abrazar libremente. Es el socio incómodo que define gran parte del futuro comercial del país — quiera o no.
Fuentes: El Financiero, Aristegui Noticias, Proceso, Expansión, El Cronista, Agrolatam, Secretaría de Economía, Ministerio de Comercio de China, INEGI. Datos actualizados al 1 de abril de 2026.